Uno de los problemas que
presentan con más frecuencia los estudiantes es la falta de estrategias para
resolver problemas matemáticos.
Es cierto que pueden
aprender muy bien la técnica y rutina matemática a la hora de ejecutar
ejercicios de cálculo, pero cuando se enfrentan a un problema donde han de
elegir las diversas herramientas que conocen para llegar a una solución lógica
y coherente, no son capaces o intentan mecanizarlo tras ejemplos muy parecidos
previamente trabajados en clase. Esta monotonía y la falta del trabajo de una lógica
comprensiva, influyen directamente en ello.
Los niños carecen de esa
imaginación y creatividad para poder llegar a ese conocimiento abstracto, el
cual es esencial para representar el problema en su mente, desde una perspectiva
de la psicología evolutiva, los niños hasta sexto curso necesitan haber
manipulado, o conocer muy bien los objetos que mencionan los problemas para
poder alcanzar un entendimiento real del
mismo ya que no poseen las habilidades para pensar en abstracto de una forma
totalmente efectiva Cuando le planteamos problemas con litros, no les dejamos
que experimenten con botellas de agua o garrafas en clase o no los llevamos al
patio o laboratorio a que lo experimenten en persona.
¿Has visto Donald en el
país de las matemáticas? Se trata de una película bastante antigua en la que el
pato Donald nos explica de forma muy creativa la relación entre el mundo físico
en el que vivimos y las matemáticas. Pues bien, si quieres ayudar a tu hijo a
resolver problemas matemáticos debes ser un poco como el pato Donald y esto
implica pasar mucho tiempo en la cocina.
Sí, no me equivoqué al
escribir, el lugar ideal para que los niños aprendan a resolver problemas
matemáticos es la cocina, porque es donde disponemos de muchísimos objetos
concretos que pueden servir para crear puentes entre lo que tu hijo sabe y lo
que tú quieres que aprenda.
Aprendiendo matemáticas en
la cocina
– manipular medidas de
distinto tipo
– conocer el lenguaje
algebraico
– estar familiarizado con
la geometría.
– disponemos de jarras,
vasos, balanzas y montones de tarros para practicar con las medidas;
– utilizamos recetas que
aplicamos a un número mayor o menor de comensales empleando pequeñas ecuaciones
para ello; y
– guardamos cajas, tuppers
y recipientes que tienen formas geométricas.
Si echamos un vistazo al
programa educativo para las matemáticas de Primaria y gran parte de Secundaria,
veremos que se reduce básicamente a los siguientes aspectos:
– dominar el cálculo
mental
Pues bien, todos tenemos
en nuestras cocinas material suficiente para lograr que adquieran esos
conocimientos, porque:
– tenemos fruta, verdura y
legumbres para ayudarles a agilizar el cálculo mental;
Sólo tenemos que sentarnos
con el libro de matemáticas y empezar a adaptar los problemas que plantea a lo
que nosotros tenemos en nuestras cocinas después entrenaremos al niño en la
forma de solucionar cada uno de ellos utilizando el material del que disponemos
en la cocina; y, por último, le pediremos que trate de resolver los ejercicios
propuestos por tu profesora. Te asombrarán los resultados.
He notado en sus publicaciones la dedicación que brinda a sus estudiantes para q a través de varias estrategias, entiendan la Matemática. Seguiré pendiente de sus consejos en su blog.
ResponderEliminarMuchas gracias Guillermo estamos intentado innovar con la ayuda de los conocimientos que me ha dado la Universidad UDES
ResponderEliminarExcelente apoyo pedagógico, especialmente para quienes ayudamos a nuestros hijos en casa con las actividades académicas. Gracias por este apoyo virtual
ResponderEliminarGracias ese es el objetivo querida mami. exitos
EliminarGracias profesora esto es muy importante ya que nos ayuda a entender mucho a nuestros hijos y poder apoyarlos con más claridad.
ResponderEliminargracias! estamos innovando en nuestras practicas pedagógicas, buscando integrar a los padres y que nuestros niños encuentren mas agradable la matemática.
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